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26-05-2006
Descripción:
Fragmento
“La mariposa”
“Y las abejas, que revoloteaban deseosas de libar néctar, recibieron el encargo de pintar las alas de la mariposa y lo cumplieron con mucho esmero y como verdaderas artistas. Iban y venÃan de las demás flores a la magnolia, donde estaba la mariposa; y con mucho cuidado, por no dañarla con el aguijón, marcaban un punto en sus alas y luego se alejaban en busca de otro color. Los puntos se convirtieron en dibujos tan lindos como caprichosos; y cuando hubieron terminado su tarea, la magnolia dijo a la mariposa:
—Ya puedes volar.
Y voló. Se detuvo en las hojas de una rosa y se miró en una gota de rocÃo que para ella se convirtió en espejo, y al ver sus alas volviose loca de contento. Durante todo el dÃa no hizo más que vagar de flor en flor, parándose en todas y prodigándolas sus caricias, a las que las flores correspondÃan afectuosamente. Sus correrÃas del primer dÃa se repitieron el siguiente y en los sucesivos. La mariposita fue creciendo y se convirtió en mariposa. Sus alas tenÃan tanta fuerza que le permitÃan levantar el vuelo y corretear por los campos. Era feliz, era dichosa.”
Web Autor: http://www.edicionesdelsur.com/i ...
“La mariposa”
“Y las abejas, que revoloteaban deseosas de libar néctar, recibieron el encargo de pintar las alas de la mariposa y lo cumplieron con mucho esmero y como verdaderas artistas. Iban y venÃan de las demás flores a la magnolia, donde estaba la mariposa; y con mucho cuidado, por no dañarla con el aguijón, marcaban un punto en sus alas y luego se alejaban en busca de otro color. Los puntos se convirtieron en dibujos tan lindos como caprichosos; y cuando hubieron terminado su tarea, la magnolia dijo a la mariposa:
—Ya puedes volar.
Y voló. Se detuvo en las hojas de una rosa y se miró en una gota de rocÃo que para ella se convirtió en espejo, y al ver sus alas volviose loca de contento. Durante todo el dÃa no hizo más que vagar de flor en flor, parándose en todas y prodigándolas sus caricias, a las que las flores correspondÃan afectuosamente. Sus correrÃas del primer dÃa se repitieron el siguiente y en los sucesivos. La mariposita fue creciendo y se convirtió en mariposa. Sus alas tenÃan tanta fuerza que le permitÃan levantar el vuelo y corretear por los campos. Era feliz, era dichosa.”
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